El Focusing ha inspirado discretamente gran parte del trabajo de orientación corporal que se hace hoy en día basado en la atención plena (mindfulness), pero hasta ahora no se ha entendido bien qué lo convierte en un abordaje revolucionario del cambio terapéutico. Basándose en una comprensión radicalmente diferente del cuerpo como algo que posee esencialmente una sabiduría implícita, introduce el concepto de la sensación sentida, un momento del proceso en el que existe un potencial para experimentar más de lo que ya se conoce y romper los viejos patrones estáticos.