Últimamente, se ha producido todo un fenómeno social gracias a un maravilloso libro que habla sobre la Ley de la Atracción. Esta maravillosa Ley nos desvela que atraemos la esencia de lo que se asemeja a nosotros, es decir, la esencia de nuestros pensamientos o de las vibraciones que irradiamos. Nuestros deseos se manifiestan según la intensidad de nuestros pensamientos y de las emociones que les acompañan, y cada experiencia «buena» o «mala» nos aporta información para modelar el siguiente deseo. Si algo te hace feliz, piénsalo, visualízalo, siéntelo y da las gracias porque ya lo tienes. Si algo te hace sentirte incómoda o incluso desdichada, da las gracias porque te está informando de lo que no quieres y de que has de cambiar tus pensamientos y emociones. No le pongas limitaciones a tu progreso, ni te fijes un tiempo determinado, simplemente haz todo lo que puedas en las circunstancias en las que te encuentras y el Universo, te guiará en la dirección correcta. Paso a paso, momento a momento, día a día, la práctica de observar y sintonizar tus pensamientos y emociones te llevará adonde quieras ir. Disfruta de cada fase, vive el ahora y crea el futuro de tus sueños.