Este interesante estudio estudia cuál ha sido la reacción de la industria en la ciudad de México ante las persistentes políticas públicas por detener el crecimiento de la población y la concentración industrial en la capital y moverla hacia regiones menos desarrolladas del país. El autor plantea que las políticas de ajuste estructural del gobierno mexicano no han logrado los objetivos esperados debido a la heterogeneidad del sector industrial. Esta heterogeneidad produce variadas respuestas a las políticas gubernamentales. Aquí se estudia principalmente a los propietarios y gerentes del sector de textiles y confección en la Ciudad de México, quienes manejan industrias medianas o pequeñas ignoradas por las autoridades centrales por su tamaño, pero que están adquiriendo importancia por su flexibilidad y capacidad para generar empleos.