¡Qué alejada esa la imagen del "narciso" que se pavonea en un patético intento de seducir, de Narciso mitológico condenado a no ver ni desear más que a sí mismo! Se emprende esta aventura de una de las primeras formas de pensamiento representativo: el mito. Para desembocar en el océano diagnóstico de patologías narcisistas actual, es oportuno reparar en los arroyuelos que, desde lugares y tiempos diversos, lo alimentan.