Cuando en lugar del chico huérfano que querían adoptar es una niña pelirroja de once años, Ana Shirley, la que entra en las vidas de Manilla y Matthew Cuthbert -dos hermanos solteros que residen en su casa de Tejas Verdes-, todo cuanto les rodea cambiará para siempre. Con su vivacidad, sus risas y también sus lágrimas, y sobre todo gracias a su desbordante alegría e imaginación, Ana conseguirá formar parte de una familia por primera vez y tener un lugar al que, al fin, podrá llamar hogar.ç Ambientada a principios del siglo xx en un lugar tan mágico como la Isla del Príncipe Eduardo, en Canadá,