Como muchas adolescentes, Anna Frank llevaba un diario en el que escribía sobre sus amigos, discusiones familiares, películas y preocupaciones. El diario había sido su regalo favorito cuando cumplió 13 años. Apenas unas semanas después, Anna y su familia se vieron obligados a ocultarse en un anexo secreto de una bodega de Ámsterdam. Era 1942 y Europa estaba en guerra. Las tropas alemanas de Hitler habían invadido Holanda. Los Frank eran judíos y bajo las leyes nazis de Hitler millones de judíos de toda Europa eran enviados a campos de concentración. Anna no sobrevivió a la guerra, pero su diario sí. Y el relato de la experiencia del Holocausto de una niña lo conocen millones de personas de todo el mundo.