La primera parte contiene una descripción de la visión teológica clásica cristiana así como está tratada por santo Tomás de Aquino "desde arriba" en sus puntos culminantes: la beatitud y las virtudes teologales. Una reflexión acerca de las diferencias y relaciones entre la vida activa y la vida contemplativa, y acerca de la virtud de la prudencia, constituye el nexo con la segunda parte de este libro, que trata acerca de temas particulares de antropología desde abajo, en el contexto de las exigencias que la situación contemporánea de la cultura, de la filosofía, de la teología y de la psicología, plantean al pensamiento teórico y práctico desde la fe.