Dos hermanas alemanas, una peleadora y malvada, la otra condescendiente y amable, viajan conducidas por el chofer y guía bulgaro, Apostoloff. Forman parte de un delirante cortejo fúnebre que se inicia en Alemania y atraviesa cinco países con el objeto de repatriar a Sofía los restos de exiliados búlgaros que dejaron su tierra en los años cuarenta. Entre ellos los del padre de ambas mujeres, un médico búlgaro que se suicidó cuando ellas eran niñas. Pero el convoy luctuoso termina transformándose en un viaje tiurístico por Bulgaria . Desde el asiento trasero del auto, la hermana malvada asume la voz narrativa en esta mezcla de road movie, y novela familiar destilando un odio tan implacble como hilarante y liberador, y tan voraz que todo lo fagocita, porque se trata de un ajuste de cuentas, de una hija con su padre, con la patria natal de éste y también con la patria adoptiva:Alemania. A través de un odio desopilante, el punto de vista de la protaginista no deja casi nada en pie.