Esta obra no constituye un ensayo de estética. Su sintaxis, la polifonía de sus nombres, lo impiden vigorosamente. Lo abstracto, la posmodernidad, lo sublime, el trabajo colectivo, lo bello, la construcción, el acontecimiento, el cuerpo y, en fin, la biopolítica son piedras de toque del relato de la subsunción real del trabajo en el capital, de la abstracción completa del mundo.