El estrés es parte integral de nuestra sociedad. Aunque se trata de una reacción normal y necesaria del organismo, puede llegar a convertirse en un mal intenso e invasor capaz de frenar la acción o paralizar a la persona que lo sufre, incluso desde su más corta edad. Es entonces esencial que padres e hijos aprendan a controlarlo lo antes posible, a fin de vivir plenamente cada momento de la existencia.