El cuento que tienes yacía olvidado, perdido y empolvado. A su protagonista Rigoberto, el singular dragón, se encuentra tristón y cabizbajo, llorando por sus seis ojos, lamentándose con amarguro de su destino empedrado entre los muros del grueso volumen de un semanario llamado Hoy. Este cuento es una clara muestra del talento de su autora; de su prosa ágil y de su singular frescura.