En este trabajo, Josep Manuel Novoa pone al descubierto la impunidad con que suele actuar el poder económico en nuestros días, una situación a la que no ponen remedio ni una clase política que, por lo general, prefiere mirar hacia otro lado, ni unas instituciones de control que permanecen anestesiadas. Los bancos son uno de los grandes causantes de la crisis que asola el planeta, y, no obstante, son los principales beneficiarios de las medidas adoptadas por los gobiernos para paliarla. Incluso en época de vacas flacas siguen presentando beneficios millonarios, y cualquier lector tiene presentes los mil y un instrumentos que, en forma de comisiones, cargos incorrectos, fluctuación de los tipos de interés, etc., les ayudan a engrosar sus cuentas de resultados. Los bancos siempre ganan, y quienes pierden son, invariablemente, los ciudadanos.