Nada nos enseña tanto sobre la importancia de la bondad como la falta de ella. No somos inmunes unos a otros. Estamos hechos para vivir en comunidad, así que somos afectados por las palabras y acciones de otros. Cuando encontramos malevolencia, somos disminuidos, no importa cuán fuertes, autosuficientes e independientes seamos. Esta búsqueda provocativa, sincera y gentil en el estado penoso de la bondad en el mundo del presente nos ofrece esperanza y ánimo a todos. Averigüe por qué ser "amable" podría, de hecho, debilitar su habilidad para ser bueno; u00a1la bondad puede ser intrépida, apasionada y salvaje!; la bondad genuina incluye ser buenos con nosotros mismos; hace falta más valor para ser bueno que crítico, y la bondad nos aporta un tremendo poder personal y una gran autoestima.