Prisionero de los procedimientos del pasado, el Congreso mexicano enfrenta una situación muy delicada que erosiona su imagen frente a la sociedad, incapaz de experimentar sentimientos de aprecio e identificación con la institución que legítimamente le representa.
No obstante, el Parlamento es una institución necesaria para la consolidación y continuidad de nuestro sistema democrático, ya que es la única institución que representa la pluralidad de tendencias, intereses y voluntades existentes en la totalidad del Estado mexicano.
Las propuestas que se presentan en este libro van justamente encaminadas a recobrar la centralidad del Congreso de la Unión a través del rediseño y fortalecimiento de sus principales funciones; de provocar la reflexión de todos los actores políticos para que juntos contribuyan a hacerlo eficiente y plural, y lograr con ello que supere exitosamente los retos de su encrucijada con base en el cambio político y con la meta de lograr su legitimidad funcional.