Camino tiene un estilo directo, de diálogo sereno, en el que el lector se encuentra frente a las exigencias divinas en un ambiente de confianza y amistad. Cuando se publicó en Italia, L’Osservatore Romano comento: “Mons. Escrivá de Balaguer ha escrito más que una obra maestra, ha escrito inspirándose directamente en el corazón, y al corazón llegan, uno a uno, los párrafos que forman Camino.”