En este libro se dan cita buena parte de los artículos periodísticos que Andrés Henestrosa, muchas veces a vuelapluma, ha escrito en los principales diarios de la prensa capitalina; narra la vida cotidiana, su entorno y costumbres desde 1939 hasta el 2001. Su crónica persistente a lo largo de más de seis décadas es una de las principales contribuciones que le hicieron acreedor a la “Medalla al mérito ciudadanoö otorgada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal en fecha reciente. Personajes, ambientes y situaciones que no habrán de repetirse fueron registrados con oportunidad por el nonagenario escritor oaxaqueño. El trabajo fotográfico de Blanca Charolet que ilustra la obra, agrega el inusitado valor a la crónica: establece un paralelismo entre las imágenes narradas y aquellas formas evolucionadas al presente; dos lecturas, podría decirse.