traducciones, representa la culminación de un nuevo género literario que aparecía a fines del siglo XVI: la novela sentimental, término moderno para lo que en aquella época solían llamarse de manera vaga historias o tratados de amores. La aparición de aquel nuevo tipo de libro de entretenimiento era paralela al desarrollo de la cortesía en España, la preponderancia femenina, o feminista, en la corte de la reina Isabel y el cansancio que ya por entonces empezaban a producir en sus lectoras los lances caballerescos. La novela sentimental vendría a ser la de caballerías despojada del hierro de las armas, reducida a su corazón, amoroso y sensiblero. En este mismo ejemplar, se incluye otra célebre novela sentimental de la época, de carácter anónimo, Questión de amor, la cual combina el verso y la prosa, la invención novelesca y la realidad, la narrativa y el arte dramático.