Un niño descubre una misteriosa casa en medio del bosque. Al entrar a ella, encuentra distintas tarjetas pegadas en la pared, que lo invitan a ser otras personas: capitán de barco, cazador, maestro, mamá# Para conseguirlo, ha de usar determinados objetos. Intenta varias alternativas: como capitán de barco debe enfrentarse a piratas y tiburones; como cazador, a leones feroces. Finalmente se da cuenta de que lo mejor es ser él mismo. Por medio de este cuento se introducen los conceptos esenciales de ubicación espacial y direccionalidad en el plano; las instrucciones que sigue el protagonista ayudan a que los niños comprendan estos fundamentos.