¿Quién dijo que todas las suricatas tienen que ser iguales?
Cata es rosa, vive en la copa de un árbol, desayuna huevos fritos y duerme con un pijama de leopardo. Pero, sobre todo, es una exploradora incansable, siempre dispuesta a hacerse preguntas sobre el mundo que la rodea.
Con un humor irresistible y unas ilustraciones llenas de personalidad, Mireia Aleu presenta una protagonista entrañable que invita a los pequeños lectores a mirar más allá de lo evidente, celebrar las diferencias y descubrir que cada uno puede encontrar su propia forma de ser.
Un álbum ilustrado que combina aventura, ternura y pequeñas reflexiones filosóficas para leer y disfrutar en familia.