En las Lagunas de Ozogoche, unas aves migratorias conocidas como cuvivíes se precipitan cada año hacia una muerte inexplicable. Fascinada por ese fenómeno, Elisa dedicó su vida a estudiarlo. Pero tras su aparente suicidio, su marido y su hijo emprenden un viaje hacia ese mismo paisaje remoto intentando encontrar respuestas para una pérdida imposible de comprender.
Mientras el duelo atraviesa a cada uno de los personajes reunidos junto al lago, la novela explora preguntas profundamente humanas: ¿qué impulsa el deseo de desaparecer?, ¿cómo se transforma la identidad de quienes sobreviven?, ¿puede la memoria conservar realmente a quienes ya no están?
Con una prosa poética y profundamente emotiva, Ernesto Carrión combina naturaleza, tecnología, dolor y memoria en una novela luminosa sobre la ausencia y la persistencia de los vínculos. Un relato íntimo y perturbador donde lo humano y lo animal parecen compartir el mismo impulso hacia el vacío.