nttttt La propia narradora nos explica su propósitou00a0: u00abHe decidido contar algunas ceremonias emblemáticas, extraídas de un repertorio más amplio que a menudo gira en torno a puestas en escena ritualizadas donde las inmovilizaciones, los silencios, los juegos para la vista (máscaras, espejos, luces) y la distancia sugieren menos la orgía que el cuadro viviente, incluso si no se reducen a élu00bb.nNuevamente entra aquí en juego toda la parafernalia del aparato sadomasoquista, con sus inevitables aderezos. Sin escapar a él, pero evitando siempre la vulgaridad del hábito, u00abvariacionesu00bb contínuas incrementan en estos relatos la intensidad del deseo y acrecientan la expectativa de lo propiamente sexual, que, como dice narradora, permanece siempre u00abahí, constantemente presente, en el centro de todo, pero en suspenso, diferidou00bb.ntttt