Gunter Wallraff ha vuelto. El periodista indeseable, el que con el alias Hans Esser se infiltró en la redacción del BILD-Zeitung, el tabloide de mayor tirada de Alemania, y denunció su absoluta falta de escrúpulos; el mismo que bajo el disfraz del obrero Alí se atrevió a descender abajo de todo para desenmascarar a su país