Las Confesiones de San Agustín, según opinión universalmente aceptada, es una de las obras cumbres y permanentes del espíritu humano, porque tratan del drama del hombre en su relación con la divinidad. Esta nueva traducción que intenta ser fiel al pensamiento original, quiere además acercar en lo posible el lenguaje y el pensamiento de San Agustín, autor de los siglos IV-V, al hombre de fiales del siglo XX.