Durante el siglo XIX, se inculcaba que la “buena educaciónö se aprendía en los primeros años de vida, de lo contrario era imposible adquirirla en edad madura. En el pensamiento de la época los hijos reflejaban la educación de los padres. El manual de Manuel Orihuela, quien fuera juez y escribano público de la ciudad de México, da consejos pormenorizados de varios temas de limpieza, higiene y costumbres con la finalidad de lograr una buena administración del hogar, cuidado del honor, el apellido y la vida de su familia.