CONSOLACION DE LA FILOSOFIA LA (SC487)

CONSOLACION DE LA FILOSOFIA LA (SC487)

Editorial:
SEPAN CUANTOS
Año de edición:
ISBN:
978-970-07-4104-8
Páginas:
213
Encuadernación:
Tela
Clasificación:
INTERES GENERAL
$85.00 MXN
IVA incluido
Envío 15 días. Sujeto a disponibilidad

Es una extraña fisonomía, en muchos aspectos paradójica y misteriosa, la de Anicio Manlio Severino Boecio. Se le ha llamado el último de los romanos y el primero de los escolásticos: merece por igual esos dos títulos, porque pertenece a la vez a la antigüedad por su familia, por su educación, por el perfil filosófico de su espíritu, ya la edad media por su celo por la dialéctica y más aún por su aceptación de los nuevos señores a que se sometió la Italia de su tiempo. Adón le ha dado un lugar en su Crónica -"Pro catholica pietate, ídem Theodoricus occidit"-, y las iglesias de Pavía y de Brescia le honran como a un mártir. Empero, cuando se derrumbó de lo alto de los honores, fue acusado de alta traición y encarcelado, y no fue al cristianismo, sino a la filosofía pagana, a quien demandó consuelo en sus postreros días, hasta el punto de que no pocos de sus lectores han visto en él un adepto del paganismo declinante e incluso, todavía no hace mucho, se ha podido preguntar si era realmente cristiano. Fácilmente se comprende con qué curiosidad se interna uno en su estudio: ninguno de los que le han encontrado una vez en su camino escapa a su extraña fascinación. Boecio se remonta por sus orígenes a la antigua familia de los Anicii, que se convirtió al cristianismo en el siglo IV y que no. dejó, a partir de entonces, de tener representantes en los más. elevados puestos del Estado. Durante la segunda mitad del siglo V los Anicii dieron a Roma dos emperadores, Petronio Máximo. en 455 y Olibrio en 472, y un Papa, Félix III (483-492) Más tarde: le dieron todavía otro papa: San Gregorio Magno. Entre los antepasados directos de nuestro filósofo, el primero que logramos alcanzar fue prefecto del pretorio de Italia en 454, bajo Valentiniano III. Su padre, Flavio Anicio Manlio Boecio, había sido prefecto del pretorio de Italia, prefecto de Roma en dos ocasiones y por fin cónsul en 487, siendo rey Odoacro. Boecio nació en Roma hacia el 480. Pasó por la desgracia de perder a su padre cuando era muy joven todavía, pero encontró una consolación y un apoyo entre los "príncipes de la ciudad", en particular con el patricio Quinto Aurelio Memmio Símaco, cónsul él mismo no hacía mucho con Odoacro, en 485, y más tarde prefecto de Roma.

Otros libros del autor