El cáncer es, para muchas personas, todavía un tabú. En numerosas ocasiones se le califica de enfermedad larga y penosa y, aunque siempre hay algo de verdad en los adjetivos utilizados para describir el cáncer, hay que tener en cuenta que muchas veces no tienen fundamento y sólo sirven para confundir a pacientes y familiares. En esta obra se ha tratado de combinar el rigor científico con el lenguaje llano acompañados de ilustraciones desenfadadas que ayudan a distender el impacto negativo que produce en muchas personas.