La reina Chincheta tiene un problema muy serio: quiere un caballo nuevo… y no tiene dinero. Su disparatada solución es declarar la guerra a los países vecinos para conseguir un buen botín. Al frente de las batallas envía al valiente Hércules, encargado de enfrentarse a brujas, ogros y sirenas. Pero nada sale como estaba previsto. Las batallas son caóticas, los enemigos no reaccionan como se espera y pronto queda claro que hacer la guerra no es tan fácil ni tan glorioso como parecía. Una historia llena de humor, ironía y situaciones absurdas que invita a reflexionar -sin moralinas- sobre el poder, la ambición y las consecuencias de la guerra.