Un narrador excéntrico, exquisito, fatigado por el peso de sus vicios, se debate morosamente entre el lujo canalla y el hastío que éste le provoca, mientras se acerca de modo irremisible a la consumación de un crimen. Un peculiar diario de un asesino, esta crónica del fin de una época es a la vez un sutil retrato del alma humana con todos sus excesos y veleidades.