¿Qué busca cada uno de nosotros? ¿Cuál es nuestro último fin? La respuesta es fácil: la felicidad. Sin embargo, lograrla no es tan sencillo, y uno de los obstáculos más comunes es el resentimiento, que se manifiesta en quejas, enojos, distanciamientos, conflictos... nada más lejano de la felicidad.