Entre los fenómenos de mayor resonancia actual están los relacionados con lo que genéricamente llamamos “diversidad sexual”. La creciente visibilidad de los grupos LGTB (lesbianas, gays, bi y transexuales) y su lucha por la obtención de derechos civiles acordes a la época desafían prejuicios fuertemente arraigados. Una gran parte del mundo persiste en la condena a priori, pero es innegable que pretender sujetar a todos los seres humanos a un determinado estándar no sólo es cerrar los ojos a la realidad, sino también propiciar la injusticia, la segregación y hasta el crimen. ¿Es que hay algo nuevo respecto de la sexualidad humana y sus diversas variantes? ¿O lo nuevo es un umbral de aceptación y respeto que es irrenunciable cruzar? ¿Estamos en vísperas de la disolución de la familia tal como la conocimos durante milenios o sólo frente a una transformación antes nunca vista? ¿Deberían aceptar y seguir nuestros hijos los mismos cánones que nuestros padres y abuelos? El concepto de matrimonio y las leyes que lo contemplan cambian y se actualizan, frente a ciudadanos con una variada gama de orientaciones sexuales y autopercepciones de género. Pero la letra no alcanza. Debemos informarnos y tomar posición ente estas nuevas realidades. Tal es el propósito y la invalorable contribución de este nuevo libro de Dalia Goldman, claro, ameno, necesario.