Esta novela es una saga familiar que gira en torno a la figura de Emilio, un psicoanalista en la plenitud de su vida, cuya historia es contada por la autora con una narrativa fluida y sencilla, que apela a la constante autorreflexión para descubrir y compenetrarse en la vida del protagonista. En el trayecto del tren que sale de la ciudad de México y se dirige a Boca del Río, Veracruz, se va tejiendo la historia de este hombre solitario, el hijo más pequeño de un inmigrante francés, salvado de un maremoto por un mulato de nombre Crisóstomo, y en el que se mezclan relatos de sus hermanos, de una madre que siempre lo protegió debido a su delicado de salud, del embarazoso trance amoroso en el que se ve envuelto. En ese tránsito, Emilio encuentra lo mismo que pierde, el sentido y la sinrazón de su propia existencia.