Piglia dice que Gombrowicz es el mejor escritor argentino del siglo XX. Es sin duda una exageración irónica destinada a poner a prueba el nacionalismo argentino, pero no es totalmente inexacta; el tema witoldiano por excelencia, la inmadurez, lo inacabado que él atribuía a la cultura polaca venía siendo de un modo inequívoco, desde los años veinte, la preocupación esencial de los intelectuales argentinos