El Diario de un perro es una crítica fabulada del hombre y su decadente civilización; una visión cariñosa, cáustica y naíf, a no más de dos palmos del suelo, del teatrillo humano.
Ignorado durante mucho tiempo, de nuevo el silencio entorno a Panizza toca a su fin: «Ya va siendo hora de que veamos también a Oskar Panizza entre los componentes de esa nave batida por un alto oleaje, y en la que los más sombríos no son los menos resplandecientes». (Andre Breton)