En los albores del siglo XX en Hungría se suceden las convulsiones políticas: el difícil equilibrio de la Monarquía Austrohúngara comienza a resquebrajar, la inestabilidad política está llevando el país al colapso, y la aristocracia comienza a evidenciar su incapacidad para gobernar. A través de los ojos de los tres protagonistas principales de esta novela—el joven conde Bálint Abády, su primo y prometedor artista László Gyeroffy, y su amiga infelizmente casada Adrienne Miloth—se nos van revelando los acontecimientos políticos y sociales que llevaron a la caída del imperio. Ésta es la primera novela de la Trilogía transilvana que Miklós Bánffy publicó entre 1934 y 1940, y está considerada como una de las obras más importantes de la narrativa centroeuropea de la primera mitad del siglo XX.