Los días que nos tocaron vivir son días de cambio, de incertidumbre, están cargados de una cierta sensación de desamparo que quizás provenga de la erosión de esos cuerpos doctrinarios que antes nos daban certidumbres y confianza, y que hoy no sirven para desentrañar la confusión en la que vivimos. Sin embargo, la complejidad de nuestra época pretende ser simplificada por la generalización de eso que llaman ´el pensamiento único´ –una criatura neoliberal de corte profundamente conservador-. Los ensayos que conforman este texto tienen una vocación diferente: la de cuestionar ese pensamiento simplificador tomando como tema de reflexión algunos asuntos de corte educativo.