En una de sus páginas póstumas, el doctor Gregorio Marañón señalaba que: "el tiempo nos va curando entre otras muchas cosas del afán de que a la cabeza de todo libro nos empeñamos en justificar el haberlo escrito" así pues nosotros ya habiendo superado este afán y siguiendo el consejo del doctor Marañón, a este libro no le pusimos tal ya que consideramos que un diccionario no lo necesita.