En 1758 Pernety compone esta magna obra que recoge toda la tradición hermético fraguada durante siglos en la región Mediterranea. El lenguaje de los alquimistas y grandes iniciados, siempre simbólico y aparentemente vacío de sentido, resulta revelador y comprensible. El estudioso hallará la clarificación de los conceptos más usuales en alquimia, pero a la vez más equivocos, como agua, mercurio, piedra, materia al negro, etc.; así como el sentido simbólico de los personajes de las fábulas mitológicas griegas y egipcias, Su lectura es una puerta de acceso a la comprensión de los maestros herméticos y a la milenaria ciencia alquimica.