Florestan Fernández, fundador de la sociología crítica en el Brasil, encontró en la actividad sociológica un modo de enfrentar los dilemas y desafíos históricos de nuestra época. Asumió una perspectiva crítica de análisis de la sociedad de clases del capitalismo periférico, dependiente y subdesarrollado, enlazando a la sociología, como ciencia, con el socialismo, como movimiento político revolucionario. Para Fernández, América Latina, hija de ese capitalismo, es un mundo dividido por un muro invisible, pero cruel, en el cual el obrero, el campesino, el indio, el negro, el blanco pobre, son tratados como un pueblo conquistado. Viviendo una historia que se recompone desde adentro y desde afuera de los circuitos de la dependencia, América Latina fue condenada a experimentar procesos de modernización que preservan y profundizan las desigualdades sociales. Una historia de modernización que se realiza en circuito cerrado, excluyendo de la ciudadanía a una inmensa mayoría de su pueblo.