Parece inevitable la asociación de la fecha de 1898 con el rótulo Desastre. Pero paradójicamente se menciona con menos frecuencia el complejo conjunto de fallos, fracasos y derrotas militares no una sola que en primer y fundamental término tuvieron los acontecimientos de esos años también es una falacia reducirlo todo al emblemático año. Prueba de todo ello es que la inexacta etiqueta de generación del 98 o la ambigua caracterización de regeneracionismo desplazan a menudo en el interés historiográfico al estudio concreto del papel desempeñado por las fuerzas armadas españolas en aquel difícil trance.