En el contexto de la u00a0recuperación de los espacios públicosu00a0destaca el rescate y restauración del Cárcamo de Dolores, con el muralu00a0El agua, origen de la vida en la tierra y la Fuente de Tláloc, dos obras fundamentales del pintor y muralista Diego Rivera que se encuentran bajo el resguardo de la ciudad. La integración de este patrimonio artístico se sumó a la restauración de la infraestructura adyacente del Sistema Lerma-Cutzamala, ambas son aportaciones valiosas en la política de recuperación del espacio público, pero también añaden a la tarea de conservar, poner en valor y dar a conocer los bienesu00a0artísticos y culturales de la ciudad de México.En esta edición el lector puede apreciar el resultado de los procesos mencionados; al mismo tiempo, será testigo de la importancia de lau00a0corresponsabilidad y colaboración de diferentes institucionesu00a0en aras de la conservación y difusión del legado artístico mexicano.u00a0Diego Rivera creía enu00a0la colaboración de artistas, técnicos y científicos en la obra pública; en esta publicación se muestra que el cuidado del medio ambiente y del patrimonio es posible si se unen voluntades a favor del bien común.u00a0