El hombre es un ser vivo provisto de una mente cuya función es generar pensamientos que influyen en el funcionamiento cuerpo. Un estudio sobre la mutua interdependencia entre el cuerpo y la mente revela que cuando el pensamiento de un hombre es positivo y constructivo, su cuerpo también se mantiene en perfectas condiciones, pero si su pensamiento es negativo o destructivo, entonces el cuerpo funciona mal. El pensamiento constructivo, además, ayuda a mejorar las relaciones sociales y humanas, y, por consiguiente, se despeja el camino hacia el desarrollo y el progreso.