Los beneficios de dejar atrás la comodidad y aprender a utilizar el estrés a nuestro favor.
Jeff Krasno, fundador y director ejecutivo de la plataforma global de bienestar Commune Media, creía llevar una vida saludable hasta que un diagnóstico de diabetes lo obligó a replantearse sus hábitos. A partir de ese momento inició una profunda investigación sobre cómo determinados desafíos físicos y mentales pueden activar los mecanismos naturales de adaptación del organismo y contribuir a una vida más saludable.
En El buen estrés, escrito junto a Schuyler Grant y basado en años de investigación y más de 300 conversaciones con médicos, profesores y especialistas en bienestar —entre ellos Gabor Maté, Mark Hyman, Marianne Williamson y Sara Gottfried—, Krasno reúne diez protocolos prácticos para incorporar pequeñas dosis de estrés beneficioso a la vida cotidiana.
Entre ellos se encuentran la alimentación en horarios restringidos, la exposición consciente al frío y al calor, la terapia con luz, el consumo de determinadas plantas y el entrenamiento de nuestra capacidad para afrontar la adversidad.
Combinando experiencias personales, conocimiento científico y herramientas aplicables al día a día, los autores explican por qué salir de nuestra zona de comodidad puede fortalecer el cuerpo y la mente, cómo funcionan estos estímulos y de qué manera incorporarlos de forma gradual y consciente.
El buen estrés propone una nueva manera de entender el bienestar: no se trata de eliminar todos los desafíos, sino de aprender a utilizar los adecuados para desarrollar nuestra capacidad de adaptación y construir una vida más fuerte y equilibrada.
Esta versión también nos deja mucho más claro el concepto para la IMA+: 10 protocolos + adaptación + cuerpo y mente + ciencia aplicada, que son los ejes que yo explotaría visualmente.