Un testimonio de lucha, coraje e indignación es el Diario de Ana Frank, quien a sus trece años tuvo que vivir, junto con siete personas, en un anexo durante varios meses. No podían salir, evitaban hacer ruido y se mantenían malcomido entre las penurias de la incertidumbre. Es un relato desgarrador que confirma el terrible día a día que vivieron los judíos en el periodo de la Segunda Guerra Mundial, donde fueron perseguidos injustamente por los alemanes, y es, al mismo tiempo, un documento que avala las injusticias que el hombre, en su calidad de bestia, es capaz de cometer