Se encuentran reunidas en estas páginas noticias inéditas con las que se reconstruye la historia de este edificio, ejemplo de la arquitectura hospitalaria de su época, el cual representa la obra más grande impulsada por Cortés. Esta amena crónica conduce al lector por un viaje imaginario que se inicia en las primeras obras del siglo XVI y que termina en la primera mitad del siglo XIX, cuando el Hospital de Jesús y su iglesia quedaron conluidos. En ella, también se hace referncias a algunas pinturas que sobrevivieron a la destrucción de sus retablos, unas de artistas desconocidos y otras de manos anónimas, pero todas ellas valiosas para la historia de la pintura virreinal mexicana.