Nuestros dedos tienen un poder inmenso. Con el posicionamiento correcto por periodos prescritos, los dedos de ambas manos pueden rejuvenecer el cuerpo, curar las enfermedades, e incluso, con lentitud, con el paso del tiempo, hacer que suceda un despertar espiritual. Los mudras se pueden practicar en todas las formas: caminando, sentados, parados, ¡e incluso recostados! No requieren instrumentos, accesorios complicados o espacio extra. Son fáciles de llevar a cabo, no exigen una fuerza física extraordinaria y son por completo gratuitos. Llamados el "Yoga de las manos", los mudras son la herramienta curativa ideal. Se ha sabido que previenen y curan la enfermedad y, lo más importante, poco a poco producen una regeneración espiritual.
El poder curativo de los mudras detalla varios mudras benéficos y proporciona un punto de vista holístico de la curación física y espiritual. ¡Los colores correctos, los alimentos, pensamientos y ambiente combinados con la práctica regular de los mudras harán de ti alguien nuevo y sano!