La ciencia es un delicado y complejo equilibrio entre lo experimental y lo teórico, entre las observaciones que realizamos y los sistemas lógico-simbólicos que construimos para relacionar todo aquello que medimos en la naturaleza. No hay ciencia sin observaciones, sin experimentos. Y sin embargo, son las teorías, y los teóricos los que más atención y popularidad consiguen. Precisamente por esto son necesarios libros como el de Robert Crease, El prisma y el péndulo, en el que se presentan y explican con claridad y situándolos en su contexto científico e histórico, diez de los experimentos más importantes de la historia de la física; diez experimentos, además, bellos.