OLGA DUGINA, ANDREJ DUGIN, ARNICA ESTERL
Érase una vez un sastrecillo , que de tanto en tanto le daba un mordisco a una deliciosa manzana. El dulce aroma de la fruta empezó a atraer a las moscas y pronto hubo un enjambre zumbando a su alrededor lanzándose sobre ella. ´¡Fuera de aquí, intrusas. Y