El eje que atraviesa a esta obra, se torna cada vez más nítido a medida que se profundiza en los detalles de todas las acciones concretas que han emprendido los bibliotecólogos en favor de sus respectivas comunidades; enfocándose particularmente en las capacidades que se desean fomentar en nuestros profesionales, de anticiparse a los desafíos y de proporcionar soluciones que tengan amplia relevancia en su entorno inmediato. Lo anterior se deja entrever a causa de la proliferación de actitudes proactivas en el marco de la responsabilidad social y el compromiso por alcanzar el desarrollo sostenible. Asimismo, la figura del bibliotecólogo es la variante decisiva para conjugar los demás elementos que intervendrían en la vehemente aspiración de progreso.