Cada ser humano es único: sus rasgos físicos, carácter y personalidad lo hacen diferente de todos los demás. Esto se empieza a establecer desde el momento de la fecundación del óvulo: los genes aportados por la madre y el padre determinan sus características hereditarias, como el pelo, el color de ojos y la forma de la nariz, entre otros; luego, sus experiencias de vida irán forjando su temperamento y modo de pensar. Este libro, de manera directa, sencilla y clara, presenta a los niños el desarrollo del ser humano, desde la concepción hasta la vejez.