Esta obra nos muestra que la educación y la pedagogía ya no son una unidad como lo fueron hasta mediados del siglo XIX, la educación nos habla del proceso de construcción personal de acuerdo con patrones culturales mientras que la pedagogía destaca cuestiones de métodos y procedimientos, el éxito de una estructura pedagógica es capaz de crear sujetos dispuestos a seguir el modelo de la imitación Christi logrando alcanzar un orden duradero, estable y con fines universales.